CREA REGION SUR DE SANTA FE

Jornada de Actualización Técnica de soja

Organizada por el CREA - Región Sur de Santa Fe, el pasado 6 de septiembre se desarrolló en el Salón Capisano de la Sociedad Rural de Venado Tuerto la Jornada de Actualización Técnica de soja bajo la consigna 'La soja como parte del sistema de producción'.


La soja en el sur santafesino

El asesor del CREA Sur de Santa Fe de María Teresa, Ing. Agr. Tomás Bustillo, se refirió a la situación de la oleaginosa en el sur santafesino. Entre los puntos más destacados de su presentación dijo que se realizó un análisis de la base de la zona que en 14 campañas ya tiene más o menos registrado datos de variables de manejo sobre 1.200.000 hectáreas de soja de primera y unas 420.000 hectáreas de soja de segunda. Sostuvo Bustillo que esa situación tiene una robustez que no tiene cualquier base de datos. Agregó que analizando esa base para soja de primera, una de las variables que sobresale con más fuerza es la fecha de siembra. Obviamente, si bien es una variable de manejo, va de la mano con el ambiente porque en realidad lo que se define con la fecha de siembra es el ambiente que va a explorar el cultivo. Pero es una variable que al fin es controlable. Y salió para ambientes mejores la fecha de siembra óptima, donde la ventana óptima parecería ser a partir del 15 de octubre al 20 de noviembre. Después de ese umbral caen con mayor tasa los rendimientos versus los ambientes con más restricciones. En el grupo ambientes con más restricciones la ventana óptima pareciera ser el mes de noviembre o hasta el 20 de ese mes pero pareciera no haber un premio por sembrar en el mes de octubre y el riesgo es mayor. Mencionó Bustillo al maíz como el mejor cultivo antecesor. Acerca del grupo de madurez dijo que los grupos más cortos alcanzan rendimientos mayores, pero esto también va de la mano del ambiente donde se ubica porque los grupos más largos tipo Grupo V habitualmente son para estrategias más defensivas. Bustillo presentó también un árbol de regresión de toda esta base que por ejemplo para soja de segunda marca como un efecto importante de fumigar o no con fungicidas y a su vez de refertilizar con fósforo pero posiblemente esto tenga que ver con los niveles de fósforo iniciales, un dato que admitió no pudieron pescar en la base, "algo para seguir estudiando". Agregó que se puso la lupa sobre la Campaña 2016/17 en un gráfico que mostraron de lotes con incidencia de napa y sin incidencia de napa, que por el momento se informan así, todavía no se tiene el dato de profundidad de napa. Pero dentro de esos grupos de lotes analizados, en el mejor ambiente rindieron como 500 kilos más los lotes sin incidencia de napa versus los lotes con incidncia de napa. Se cree que tiene que ver con ventanas en la campaña de saturación de los perfiles, de anoxia y demás cuestiones que atentan contra el rendimiento del cultivo. Respecto al panorama venidero, Bustillo dijo que el punto de partida de la Campaña 2017/18 es parecido al precedente, donde quizás los pronósticos son más moderados esta vez en términos de regimen pluviométrico, y el desafío va a ser manejar esos ambientes con la napa tan arriba. Sostuvo que quizás su análisis estuvo más enfocado a la relación con el rendimiento, y ahora quizás le parece que las decisiones pasan más por manejar riesgos que por optimizar o alcanzar máximos rindes. Le parece que ahora la cuestión es bajar el riesgo.


Malezas

Invitado para desarrollar el tema malezas en soja, del INTA Paraná viajó a Venado Tuerto el Ing. Agr. Marcelo Metzler. Conversando con Ph, dijo que el panorama malezas se ha complicado desde hace más o menos 12 años con la aparición de los primeros biotipos o malezas resistentes al glifosato. A partir de la década del '90 surgen lo que es de público conocimiento, los cultivos RR, donde el primer cultivo fue la soja. Se formó un triángulo virtuoso que fueron cultivos RR, el glifosato y la siembra directa. Funcionó muy bien y fue una gran herramienta durante muchos años, hasta que comienzan a aparecer las primeras debilidades de esto: las malezas resistentes al glifosato. La primera de ellas fue el sorgo de Alepo en 2005, y del 2005 hasta acá, las 26 malezas resistentes a diferentes tipos de herbicidas en la Argentina. Eso fue la consecuencia de eso. Lo que está pasando hoy es que no solamente hay malezas resistentes al glifosato sino que hay resistentes al glifosato y pivot, al glifosato y clorimuron, al glifosato y graminicidas. Hay otros herbicidas que también se están usando con gran intensidad y que se está haciendo una fuerte presentación, lo que da como resultado el desarrollo de resistencia a estos herbicidas. Tal situación está dando un indicativo que este tipo de manejo no es sustentable en el tiempo. Dijo Metzler que están ahora tratando de retrasar estos procesos a través de alternativas de manejo que contengan a los herbicidas, que mejore el uso de los herbicidas, que mejore la eficacia de los herbicidas y la forma de utilizarlos, a través de conocer sobre lo que es flujo de emergencia de malezas, es decir cuándo comienzan a nacer las malezas, en qué momento es adecuado aplicar un herbicida. Saliendo de esas acciones, empezaron a utilizar cultivos de cobertura, cultivos que hagan competencia por luz y por temperatura en las malezas y que inhiban el nacimiento de estas, pero son todos procesos que retrasan la aparición de resistencia. Afirmó que básicamente están ganando tiempo hasta que aparezcan mecanismos de acción nuevos. Si bien hay un gran número de lanzamientos de activos herbicidas, son todos mecanismos de acción conocidos, donde el último nuevo fue en el año 1990. Desde ese año hasta acá no hubo desarrollos nuevos. Otra cosa que se ve muy intensamente es la tolerancia en cultivos a herbicidas ya conocidos. Se tiene el caso de las sulfonilureas en soja. Llega el año que viene la introducción de la tolerancia de 2.4D en soja y en maíz, donde en el maíz se agrega el hecho de resistir la acción de graminicidas. Pero también el mal uso de esta tecnología trae problemas. Dijo Metzler que estuvo recientemente en el cinturón maicero de los Estados Unidos donde se implementó una tecnología que es de las sojas tolerantes a dicamba, una gran herramienta para controlar las malezas. El tema es que el uso y el abuso, el gran uso de esta tecnología, las aplicaciones tan importantes que se hacían de dicamba, comenzaron a tener consecuencias como con la volatilidad. Entonces se empiezan a ver síntomas de volatilidad de camba en algunas plantas ornamentales en los jardines y en las calles por lo que se ha prohibido la comercialización de estos eventos en tres estados de los Estados Unidos. "Esta es información fresca de hace un par de semanas" afirmó Metzler. Consultado si es posible con dedicación controlar la presencia de malezas, Metzler sostuvo que sí, que el tema era saber manejarlas y que no había que depender solamente de herbicidas. Si se depende solamente de herbicidas, "Ya se sabe cuál es el final", aseveró. Básicamente, reiteró, hay que esperar el nuevo desarrollo de mecanismos de acción y de implementar otras formas de manejo: acortamiento de distancia entre surcos en la siembra del cultivo, es decir pasar en soja de 52 a 35 centimetro, alguna labranza en algún momento quizás se hace necesaria para poder manejar el cultivo, el arreglo espacial del cultivo o sea como se dispone el cultivo sobre el lote de manera tal que también mejore la competencia sobre las malezas. Se está comenzando a trabajar sobre otras alternativas que contribuyan al manejo de las malezas.


Mercados

El titular de Canal Rural, Carlos Etchepare, invitado para desarrollar la situación de los mercados agrícolas, comenzó su charla con Ph contando cómo estaban los mercados a ese día, mercados que los productores miraban con gran preocupación, particularmente en el caso de la soja por la caída de precios que ha sufrido en los últimos meses. Un movimiento que era previsible, afirmó, en razón de la muy buena oferta que hay en el mundo. Por ahora, dijo que las noticias que están llegando son que esa caída todavía no ha llegado a su piso, fundamentalmente porque los campos en los Estados Unidos han mejorado mucho. Un nuevo informe del Departamento de Agricultura estadounidense, probablemente confirme una cosecha récord y lo único que se espera que podría ocurrir como negativo para el cultivo y positivo para los precios es que, llegado el mes de octubre, los agarre una helada temprana. Si eso pasa, puede haber unas pérdidas importantes. De lo contrario, y por ahora los pronósticos climáticos no indican que eso vaya a pasar, la tendencia de precios para la soja sigue siendo preocupante. Refiriéndose al maíz, Etchepare dijo que hubo una reducción en la producción en los Estados Unidos como consecuencia de una menor superficie sembrada, pero de todas maneras se están viendo precios que van a reaccionar levemente a la suba en el caso de maíz, pero habrá que esperar que pase por lo menos el primer bimestre del próximo año. Así que es posible que nosotros tengamos una cosecha futura de maíz 2017/18, con una posibilidad de mejor precio internacional. Y si hay que hacer un análisis de los tres principales cultivos, y ahí se incluye el trigo, Etchepare dijo que después de la reacción que hubo para el trigo de cosecha nueva allá por el mes de junio, de julio, que llegó a los 175-180 dólares, el mercado se tranquilizó mucho. Por un lado porque los exportadores en el mercado local compraron mucho, pero fundamentalmente porque a nivel internacional la cosecha de los países que antes conformaban la Unión Soviética es muy importante. Y eso por supuesto está presionando sobre los precios que, despues de haber recuperado 40-50 dólares, cayeron en 15 días. Admitió que él también es optimista respecto a los precios del trigo, pero lo mismo que para el maíz, esta mejora se va a ver una vez que pase la presión de cosecha en febrero-marzo hacia adelante. Por lo tanto, en un resumen final, diría que a la soja hay que mirarla con mucha preocupación, más allá que los productores están reteniendo mucha soja también en el mercado local, y es posible entonces que pasemos de una Campaña a la otra con un récord de stocks, tal vez con más de 10 millones de toneladas guardadas. Hay mucha especulación una vez más respecto a la posible baja mayor a la anunciada de las retenciones. Sostuvo Etchepare que no cree que eso vaya a pasar, que el Gobierno lo haga, pero habrá que ver qué pasa si el precio de la soja sigue bajando. Lo cierto es que de los tres cultivos el que más preocupa es la soja, no sólo porque es la principal fuente de ingresos de la Argentina, y este no es un dato menor, sino también que es la principal producción agropecuaria que la Argentina tiene hoy, a pesar de que puede haber una caida en la superficie sembrada porque evidentemente con esta situación, el trigo y el maíz van a seguir ganando posiciones.

Arthur J. Woodward

 

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